Vivienda Edén
Vivienda Edén
La VIVIENDA EDEN nace de una idea esencial: crear una arquitectura en la que habitar y naturaleza formen parte de una misma experiencia. El proyecto se concibe como un refugio contemporáneo donde el límite entre interior y exterior desaparece para dar paso a un espacio continuo, sereno y profundamente conectado con lo natural.
La vivienda se organiza a partir de una distribución completamente diáfana, en la que se eliminan los obstáculos estructurales y los elementos innecesarios para conseguir una conexión fluida entre sus diferentes ámbitos. Las estancias no se entienden como espacios aislados, sino como partes de un único paisaje interior, donde la circulación, las perspectivas y la luz construyen una experiencia espacial continua.
La materialidad expresa dos ideas aparentemente opuestas: solidez y ligereza. En el exterior, el basamento se reviste mediante lamas de piedra crema marfil, cuya textura y relieve transmiten una sensación de permanencia y arraigo. La incidencia de la luz sobre sus diferentes planos genera un constante juego de sombras que dota de textura a la fachada. Sobre esta base sólida, el hormigón blanco liso se presenta como un volumen aparentemente suspendido, creando la sensación de que una materia pesada pierde su peso y adquiere cierta flotabilidad. Las superficies con textura de madera introducen calidez y suavizan la composición.
En el interior, mármol, madera y textiles construyen una atmósfera sofisticada y sensorial. La nobleza y la frialdad del mármol encuentran el equilibrio en la calidez de la madera y en la suavidad de las telas, generando espacios que buscan no solo ser contemplados, sino también experimentados a través de la textura, la luz y el tacto.
Pero el verdadero corazón de la vivienda se encuentra en su relación con el jardín-Edén. El exterior se concibe como un refugio íntimo y acogedor destinado al descanso y la desconexión. La piscina, la vegetación y las zonas de estancia no funcionan como elementos independientes, sino como una prolongación natural de la propia vivienda.
Los grandes paños acristalados eliminan prácticamente la frontera entre ambos mundos. La mirada atraviesa el interior y continúa hacia el jardín, mientras que la vegetación y la luz exterior penetran en los espacios domésticos. La vivienda deja de tener un dentro y un fuera claramente definidos para convertirse en un único paisaje habitable.
Esta idea alcanza su máxima expresión en el olivo centenario situado en el núcleo central de la vivienda. El jardín no se contempla desde el interior: el jardín entra en la vivienda y la invade. El árbol se convierte en el elemento vertebrador del proyecto, un punto de conexión física y visual entre las diferentes partes de la casa y, al mismo tiempo, un símbolo de permanencia, vida y arraigo. Frente a la arquitectura, que puede ser transformada con el tiempo, el olivo representa la memoria y la continuidad de la naturaleza.
La VIVIENDA EDEN plantea así una reflexión sobre la forma contemporánea de habitar: una arquitectura que no busca dominar la naturaleza, sino integrarse con ella. La materia se vuelve ligera, los límites desaparecen y el jardín se convierte en arquitectura. El resultado es un refugio donde la luz, la vegetación, el agua y los materiales construyen una experiencia de calma y desconexión, un verdadero Edén privado en el que vivir en contacto permanente con lo esencial.
ARQUITECTOs - proyectistas
Igor Dolbius Dolbius
ARQUITECTOS - DIRECCIÓN DE OBRA
Igor Dolbius Dolbius
arquitectos técnicos
Ignacio Vicedo Jorda
INGENIEROS
Interno – estudio de arquitectura
resto de equipo deL proyecto
Esther Fernández Nieto
Geraldine Teresita Bukonja Omaña
año proyecto / año obra
2024 / 2026
localización
Alicante
TIPO
Vivienda unifamiliar
ESTADO
Terminado
INFOGRAFÍA / fotografía
Interno – estudio de proyección / –
superficie proyecto
594 m2